Para que el sistema pueda leer y enviar correo con tu cuenta, Google exige que los permisos los crees tú, desde tu propia cuenta. Son dos trámites en la misma cuenta de correo: la autorización (ocho pasos, que terminas tú mismo) y la contraseña para el correo de avisos (tres pasos). Lo único que tienes que enviarnos es esa contraseña.
Necesitas estar en el ordenador con la sesión abierta en la cuenta de correo que se va a conectar. Si tienes varias cuentas de Google abiertas en el mismo navegador, esto es lo que más se tuerce: comprueba el círculo con tu inicial arriba a la derecha antes de tocar nada.
Cuenta de Gmail normal. Harás los ocho pasos, incluido el 5.
Correo de empresa con Google Workspace. El paso 5 no te aparecerá: sáltalo.
Abre console.cloud.google.com. Si es la primera vez, acepta las condiciones. No hay que poner ninguna tarjeta: todo lo que vas a usar es gratuito.
Arriba del todo, junto al logo, hay un selector de proyecto. Ábrelo y pulsa
Proyecto nuevo. Llámalo ledasesorenergia-n8n
y créalo. Espera unos segundos y asegúrate de que el selector muestra ese nombre.
En el buscador de arriba escribe Gmail API y entra en el resultado con ese nombre. Pulsa Habilitar. Esto solo enciende la puerta; todavía no has dado permiso a nadie.
Busca Plataforma de Autenticación de Google y entra en
Branding. Rellena el nombre de la aplicación
—ledasesorenergia n8n— y tu correo en los dos campos de contacto
que pide. Guarda.
En el menú de la izquierda, Público. Si ves un botón Publicar aplicación, púlsalo y confirma. El estado tiene que quedar en En producción.
Si se queda en «Prueba», Google caduca el permiso a los siete días. El sistema funcionaría una semana y dejaría de enviar correo sin avisar a nadie. Nos ha pasado con otro cliente y tardamos seis días en darnos cuenta.
En el menú, Clientes → Crear cliente.
En «Tipo de aplicación» elige Aplicación web y ponle de nombre
n8n ledasesorenergia. No guardes todavía: falta el paso 7.
En la misma pantalla, baja hasta URI de redirección autorizados, pulsa Añadir URI y pega esto exactamente, sin espacios ni barra al final:
Ahora sí: Crear.
Google te muestra un ID de cliente y un Secreto de cliente. Cópialos y pégalos en la página de conexión (te hemos dado el usuario y la contraseña aparte). Pulsa Conectar con Google, autoriza, y ya está: no tienes que mandarnos nada.
El secreto es una llave de tu correo. Pegándolo tú directamente no viaja por WhatsApp ni por email, que dejan copia en varios sitios, y nadie más tiene que verlo. Si cierras la ventana de Google sin copiarlos, los recuperas entrando otra vez en Clientes.
Esto es un trámite distinto y más corto. Sirve para que el sistema pueda mandar correos: las invitaciones para que tú y tu equipo entréis a la bandeja de conversaciones, los avisos y la recuperación de contraseña. Sin esto no podemos daros acceso.
En la seguridad de tu cuenta, activa la verificación en dos pasos si no la tienes. Google no deja crear la contraseña del paso siguiente sin ella.
Entra en contraseñas de aplicaciones,
escribe el nombre Chatwoot ledasesorenergia y pulsa
Crear.
Google muestra 16 letras y no vuelve a enseñarlas nunca. Cópialas antes de cerrar la ventana. Si se pierden no pasa nada grave: se borra esa y se crea otra.
Por el canal que te hemos indicado, nunca por WhatsApp ni por email. Esta contraseña solo sirve para enviar correo desde esa cuenta y la puedes anular cuando quieras desde esa misma página, sin tocar la contraseña normal de tu Google.
Con la autorización ya conectada, solo nos queda tu contraseña del correo (Parte 2) para poder darte acceso a la bandeja de conversaciones. Te avisamos en cuanto esté.
Si en la pantalla de Google aparece un aviso de «Google no ha verificado esta aplicación», es normal y esperado: significa que la aplicación es tuya y de uso privado, no una app pública del catálogo de Google. Se continúa con Configuración avanzada → Ir a ledasesorenergia n8n.
Da acceso a leer, escribir y organizar mensajes de esa cuenta, sí: es lo que Gmail exige para poder enviar en tu nombre y clasificar lo que llega. Lo que hace el sistema con ese acceso está escrito en los flujos, y el permiso lo cortas tú cuando quieras desde la sección de aplicaciones vinculadas de tu cuenta, sin depender de nosotros.
No se rompe nada. Todo lo de estos ocho pasos es reversible: un proyecto de Google mal creado se borra, y una credencial mal hecha se sustituye por otra. Si te atascas, haz una captura de la pantalla donde estés y nos la mandas.
Si algo de esta guía no coincide con lo que ves en pantalla, para y pregúntanos: Google cambia los nombres de estas pantallas cada pocos meses.